¡CUÁNTA ENERGÍA UTILIZADA PARA DAÑAR!

“El ladrón es aquel que trabaja para no trabajar” – nos dijo una profesora cuando yo era adolescente -. Y bien mirado es así, porque en muchos casos se ha tenido que desarrollar abundante ingenio, imaginación, paciencia, capacidad de mentira y persuasión…

Robar grandes fortunas está a la orden del día y poco más se puede decir, salvo que los seres humanos poseemos en general un egoísmo de tal calibre que se aprecia en todos nuestros actos diarios. La mentira se disfraza y se maquilla, las Leyes protegen a los delincuentes y escasamente a las víctimas, los políticos se apoyan entre ellos, como hacen colectivos de médicos o abogados ante un error… El caso es estar por encima, mentir descaradamente, dar una engañosa imagen de empatía y, por supuesto, ir a casa con los bolsillos bien llenos aunque medio mundo esté en la pobreza.

Pero el robo, la extorsión o la corrupción son sólo un punto de los muchos que podríamos considerar. De hecho, los mayores inventos de la humanidad se han desarrollado en tiempos de guerra, usando el ingenio para destruir en lugar de construir. Y si nos fijamos en algo tan cotidiano como el tráfico de estupefacientes, incluso de personas, no cabe duda de que las neuronas de algunos han tenido que echar humo para conseguir su propósito.

¿Cuánto dolor se infringe gratuitamente todos los días y en todos los sectores? Una crítica destructiva, por ejemplo, que puede hundir a una persona; un “hacer la vida imposible a…” por propio gusto, por venganza, por maldad… Y es que la maldad tiene muchas caras, no sólo aquellas más violentas o visibles; a veces se perfila de forma sutil, como una aguja apenas visible pero dirigida a un órgano vital.

Por desgracia, las víctimas principales de esas maldades son siempre los más débiles: mujeres, ancianos, niños, pobres, vagabundos, animales…

Cuando leí que la alcaldesa de Madrid (Ana Botella) en su afán por mantener una imagen pulcra de la ciudad pensaba multar a la gente que recogiera comida de un contenedor no supe si echarme a reír o llorar… No se le ocurrió una solución para procurar alojamiento a los sin techo, que cada día son más a causa de los centenares de desahucios diarios, sino que habló de multarlos… (no sé si los que revuelven la basura en busca de comida podrán pagarle a esa “señora” los 750€ de multa… ¿?) Este es un ejemplo más de la INDECENCIA que nos rodea, del egoísmo en estado puro. Ya imagino que para la alcaldesa de la capital ese dinero es “calderilla”, claro; supongo que sus gastos personales diarios duplican, triplican o ¡vaya usted a saber! una cantidad con tan pocas cifras.

A veces me pregunto hasta dónde podríamos llegar si ese poder tan inmenso que es la energía lo utilizáramos para construir en lugar de destruir, si en vez de regodearnos con el sufrimiento ajeno empatizáramos con él… Y no hace falta irnos a las “altas esferas” porque actos dañinos los vemos a diario y en todas las escalas sociales. Sin ir más lejos, todos somos testigos de cómo algunas ex parejas se destruyen mutuamente utilizando para ello algo tan inocente como sus propios hijos, animales de compañía y cualquier cosa que pueda hacer daño a la otra parte. Nos gusta dañar, eso no lo dudo; preferimos destruir en lugar de construir… Disfrutamos con el morbo y la violencia siempre que no seamos nosotros las víctimas.

Desde que el hombre apareció en la Tierra es innegable el progreso tecnológico que hemos desarrollado, pero moralmente seguimos igual que esos primeros homínidos, quizá incluso peor porque ahora tenemos más conocimientos pero los usamos en beneficio propio, sin mirar al otro, sin importarnos el dolor siempre que sea ajeno… Ya hace mucho tiempo que el término “bestia” ha dejado de ser un insulto para mí, el auténtico insulto es “humano” hoy por hoy.

¿Dónde podríamos estar si ese arma tan poderosa que es la energía, que no se destruye, que es el motor de TODO la enfocáramos positivamente?

@Pilar López Bernués

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Acerca de plbernues

Escritora y conferenciante de libros-forum.
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5 respuestas a ¡CUÁNTA ENERGÍA UTILIZADA PARA DAÑAR!

  1. ¿Qué te puedo decir, querida amiga? Simple y llanamente, que estamos rodeados de sinvergüenzas.
    Besos.
    Francisco

  2. plbernues dijo:

    No sólo es que estemos rodeados de sinvergüenzas, Paco, es que carecemos de moral y de principios. Sólo nos importa lo que nos atañe de forma directa.
    Besos.
    Pilar

  3. Mar Soriano dijo:

    ¡Muy bien dicho!, todo lo que dices es cierto. Es la “la vida misma”. Pero creo que este devenir inmoral que vivimos en todos los aspectos tiene un principio…El problema es que todos tenemos dentro el bien y el mal, pero por causa de unos seres ¿?… se ha desarrollado más el mal, porque unos por otros, y por si acaso, tenemos que tirar de ese hilo malo de una madeja enmarañada.Tenemos que sobrevivir. Algún dia llegará alguien o algo que nos permitirá tirar del hilo bueno y entonces todos seremos como en “realidad” somos: Una madeja bien estructurada. Por cierto, ¡ qué bien escribes, cielo!

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