EL ESPÍRITU NAVIDEÑO… Y ¿DESPUÉS?

EL ESPÍRITU NAVIDEÑO… Y ¿DESPUÉS?

Supuestamente, las Fiestas de Navidad conmemoran el nacimiento de Jesús de Nazareth, la llegada de los Magos de Oriente al lugar en el que llegó al mundo y, de paso, el cambio de año.

Con todo mi respeto para los creyentes, creo que ya parece claro que la figura histórica de Jesús no nació un 25 de diciembre sino en verano, y la propia Biblia lo confirma al hablar de “pastores que dormían al raso con sus ovejas”. También está probado que su nacimiento (para poder coincidir con el rey Herodes) debió producirse unos tres años antes de la Era Cristiana… Pero las fechas son lo de menos. Es sabido que las festividades paganas del Solsticio de invierno y llegada del nuevo año estaban demasiado arraigadas, la I. C. vio complicado eliminarlas y es evidente que las “reconvirtió” y ¡todos contentos! No tengo nada que decir. Me da igual que los católicos celebren el nacimiento de Cristo en Diciembre o Agosto, porque lo que importa es el SER al que se recuerda y lo menos trascendente cuándo llegó al mundo…

Dicho esto, sí está claro que el ESPÍRITU de la Navidad resulta entrañable y que hasta en épocas de guerra se ha respetado el 25 de Diciembre con una tregua. Abundan los mensajes de “Paz, amistad, amor, deseos inmejorables…” tanto entre los creyentes como los ateos. “Algo” nos mueve colectivamente a ser más sensibles esos días (eso en el buen sentido). Porque la realidad es otra…

La realidad es que hemos convertido esas fiestas en un consumismo puro y duro. A todos nos gustan los regalos, por supuesto, las sorpresas y la “Mágica noche de Reyes”. Y esa alegría se torna en tristeza y “alergia” a esas fechas para aquellos que no pueden consumir, comprar, regalar… Porque supuestamente se celebra el nacimiento de Jesús, pero la realidad es que la celebración consiste en consumir, dejar la Visa a cero y comer hasta por las orejas…

Tenemos una familia todo el año, pero parece obligado reunirse esos días, celebrar, comer en abundancia, brindar… Y justo por ese motivo estas Fiestas son tan tristes para algunos como alegres para otros, porque cuando TODAS las familias se reúnen para reír, es más doloroso ver las sillas vacías de los que ya no están. La Navidad es la fiesta de los contrastes: la ilusión y alegría mágica y también la tristeza más intensa cuando nos falta gente amada o nuestros recursos no nos permiten comprar, comprar, comprar y regalar…

Bueno. Hoy es 8 de enero de 2012. Justo han acabado las Navidades y la pregunta es: ¿Y ahora?

¿Por qué esos sentimientos de Paz, Amor, Tolerancia, Comprensión e inmejorables deseos los aparcamos hasta el siguiente año? ¿Qué sentido tiene que durante una contienda la gente deje de matarse el 25 de Diciembre pero se tire al cuello el 26? (Si es que los humanos somos para que nos examinen en un laboratorio… y con riesgo del tipo que nos mire de quedar noqueado de por vida)

Han terminado las Fiestas… ¿Nos quitamos el disfraz de “buenos” hasta el próximo año? ¿No sería mejor prolongar esos sentimientos tan nobles todos los días de nuestra existencia? ¿Qué sentido tiene (especialmente para los no creyentes) desear Paz y Amor quince días al año y especular y lanzarse al cuello de los demás los restantes 350? Y para los que celebran el nacimiento de Cristo, se supone que la conducta ejemplar han de seguirla en todos los momentos de su vida… ¿O no?

Semejante teatralidad no deja de sorprenderme. Mejor dicho: Nada de lo que hagamos los humanos logra hacerlo ya… ¡No creo en mi propia especie!

Somos la raza dominante, “supuestamente” los únicos racionales, los que podemos pensar y decidir… El resultado está a la vista: Nos hemos cargado el planeta, hemos exterminado especies, maltratamos a todos los seres vivos, en ocasiones por pura distracción, y hasta acabamos abusando de nosotros mismos. Hemos entrado en una espiral en la que sólo impera el “Dios-dinero” y que ha dejado a media población terrícola en la miseria y a la otra media asfixiada por los que sólo viven para ganar más, más, más…

Iglesias (de cualquier ideología), políticos, banqueros… Los que “supuestamente” deberían poner orden sólo piensan en atornillar a los más débiles y enriquecerse a toda costa. Unos hablan de sus profetas pero actúan al revés, otros prometen mucho durante las elecciones, más una vez ganadas se frotan las manos y hacen justo lo contrario en cuánto llegan al poder, y los banqueros… Esos son los que perseguían a la gente no hace mucho para que firmase una hipoteca y que ahora, pese a que se les ha rescatado, siguen sin conceder créditos, extorsionan de todas las formas posibles (jugando con la fecha de valor de las imposiciones, por ejemplo, y cobrando comisiones de escándalo hasta por preguntar)

Seguimos, cada día más, mostrando nuestra parte más oscura y sádica… ¿Ser la raza dominante nos permite ser déspotas? Yo diría que no. Pero a la vista está cómo somos capaces de disfrutar matando, torturando y aniquilando a otras especies y ¡también a la nuestra! ¿Somos lo mejorcito de la creación? Mucho me temo que somos un cáncer para Galia… No voy a insistir en ese tema. Los pocos humanos “humanos” ya saben a qué me refiero y el tema del post era otro… Hablaba del espíritu navideño antes de irme por “Los cerros de Úbeda”, me parece…

No estaría mal que ese espíritu altruista de las Fiestas Navideñas durara un poquito más… No estaría mal que fuésemos capaces de desearnos lo mejor, no unos días determinados sino TODOS, que no sólo nos considerásemos la raza dominante sino que actuáramos en consecuencia y responsabilidad, empezando por nuestra propia especie, porque está claro que dejamos morir a medio planeta y en el otro medio nos dedicamos a la caza “del hombre por el hombre”. ¿Tan difícil es actuar con principios?

@Pilar López Bernués

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Acerca de plbernues

Escritora y conferenciante de libros-forum.
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2 respuestas a EL ESPÍRITU NAVIDEÑO… Y ¿DESPUÉS?

  1. Efectivamente, parece ser que Jesucristo nació en julio – debió ser Leo – del Annus Dómini -3 y no el 25 de diciembre del año cero. El haber elegido esa fecha no tiene mayor trascendencia. De hecho, la Iglesia Ortodoxa celebra la Navidad el 6 de enero por lo que he leído. Pero el hecho es que nació.
    En cuanto al resto, estoy plenamente de acuerdo contigo, Pilar. Menos feliz Navidad y más feliz el día que sea.
    AMÁOS LOS UNOS A LOS OTROS COMO YO OS HE AMADO, es la esencia de su mensaje. Y es lo que no cumplimos, llevas toda la razón.
    Besos y feliz año, amiga mía.
    Francisco

    • plbernues dijo:

      Gracias por tu opinión, Paco.
      Si la esencia de ese mensaje la pusiéramos en práctica todos los días el mundo sería un lugar mejor.
      Feliz año a ti también, Paco.
      Besos.
      Pilar

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