APRECIAMOS MUY POCO EL TRABAJO DE LOS DEMÁS

¿Alguien se imagina en la consulta de un médico o un abogado solicitando que le atiendan gratuitamente? Parece que no. Como mucho, tal vez encuentre alguna asociación o estamento que le permita pedir una reducción o le informe y asesore, pero SIEMPRE justificando que no hay ingresos suficientes, porque tenemos claro que una persona que trabaja merece tener un sueldo… ¿Podríamos decirle a un profesional de la Medicina o la Abogacía algo así como: “No cobrará por su servicio, pero le servirá para promocionarse”.
¿Podríamos, en un hipermercado, llevarnos artículos (aunque fueran de primera necesidad) sin pasar por Caja? Alguno lo hace, claro, pero eso es delito, se persigue y socialmente se considera improcedente…
¿Qué ocurre, sin embargo, cuando hablamos de profesiones artísticas? Hay que decir que tenemos muy grabado en nuestra cultura que hay ocupaciones importantes y otras que no pasan de ser un hobby, y en el último grupo podemos colocar a pintores, actores, cantantes, escritores… Parece que sólo los poquísimos que logren destacar en esas profesiones podrán vivir razonablemente, pero… ¿acaso no pagan impuestos, facturas, comen todos los días y necesitan un techo?
Es lamentable, y ya me dirijo en exclusiva al trabajo literario que es el que conozco más y me atañe, que la gente se crea perfectamente en su derecho de leer gratis, sin pensar que tras el libro más insignificante pueden existir miles de horas de trabajo, documentación, búsqueda de editoriales, problemas de todo tipo… Y mientras se realiza esa tarea previa, NO SE COBRA. Tal vez, incluso, todo se vaya al garete si, al final, la obra no se edita. Pero… ¿Le puede decir el autor a su Banco que, como no cobra ese trabajo previo, le aplace la hipoteca? ¿Puede pasar de pagar recibos e impuestos? ¿Ha de declararse en ayuno-forzoso?

Cuando al fin se publica un trabajo, que ha podido ocupar muchísimo tiempo de la vida del autor, pocos son los lectores que compran un ejemplar si pueden leerlo prestado o logran bajarlo de Internet. Básicamente, creo que el tema es un tema cultural y que pocos aprecian (o apreciamos) el trabajo de los demás; en definitiva: actuamos egoístamente y ( lo peor) nos creemos que ese egoísmo puro es un derecho… ¿Eso es justo?

(Nota: Aunque el artículo es mío, me he decido a crearlo tras un apunte leído en Facebook por la escritora Esther Gassol)

Pilar López Bernués

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Acerca de plbernues

Escritora y conferenciante de libros-forum.
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2 respuestas a APRECIAMOS MUY POCO EL TRABAJO DE LOS DEMÁS

  1. Reconozco que nunca, ni siendo muy joven, soñé con vivir a costa de la Literatura. Para mí, escribir un poema, un cuento e incluso una novela suponía satisfacer una necesidad anímica o un hobby. Es cierto que me hacía ilusión ser conocido del gran público, no famoso como dicen ahora, pero ya digo que el dinero me importó muy poco a la hora de escribir. Tal vez porque entonces lo tuviera, no sé.
    Tampoco mis obras han requerido de esa investigación de la que hablas sino que más bien han nacido de la inspiración de cada momento. Por ello, poco puedo opinar sobre lo que dices. Comprendo que si un editor te encarga un libro que requiera realizar un esfuerzo tenga que pagarte, pero si es por capricho – como en mi caso – de lo único que puedo quejarme es de que las Editoriales no lean los originales que se les presentan alegando que no tienen tiempo y suponiendo que que no les van a reportar beneficios. A la autora de Harry Potter le sucedió más o menos lo mismo, creo. Seguramente no tuvo que estudiar Magia, sino que se dejó llevar por su fantasía. No le aceptaron sus manuscritos en ningún sitio hasta que hubo alguien que se prestó a leer el primero. Hoy en día supongo que tanto ella como el editor son millonarios, cuando seguramente no era su objetivo. El de ella, quiero decir. El del otro, por supuesto que sí. Olió el negocio.
    Solamente me han pagado dos veces en mi vida por unas colaboraciones en una revista y en un periódico local. Y en las dos confieso también que me unía cierta amistad o conocimiento con alguna persona de estos dos Medios. Donde he carecido de esas amistades me han contestado que demasiado favor me hacían con publicarme. O sea, que o tienes padrinos o no te bautizan.
    Desgraciadamente, querida Pilar, esto es así.
    Es ló único que puedo decirte y creo que ha sido bastante. 🙂
    Besos.
    Francisco

  2. plbernues dijo:

    Estimado Francisco… No existiría el Arte en ninguna de sus manifestaciones si los “artistas” nos moviéramos por dinero. Y en “artistas” incluyo a los escritores. Está claro que nadie nos obliga a escribir un poema o una novela, que lo hacemos principalmente para nuestra propia satisfacción. Y yo tampoco creí nunca cuando empecé a escribir a los nueve años que viviría de los libros, hasta dudaba de publicar alguno… Pero a mí me parece que eso es resultado de la “cultura social” que nos han inculcado de pequeños y continúa vigente. Y si un pintor o un escritor comienza esa actividad por gusto, igualmente lo hace un futbolista, por ejemplo. También en su caso tendrá que despuntar para vivir de eso (lo sé) pero… ¿? A veces me pregunto cuántos talentos se han desperdiciado a lo largo de la historia a causa de esa frívola manera de entender el arte como un hobby, no una profesión.
    Besos.
    Pilar

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